El programa de detección precoz de la Hipoacusia PDF Imprimir E-mail
Martes, 07 de Octubre de 2008 00:00

Su objetivo es detectar la sordera congénita lo antes posible para iniciar la estimulación auditiva temprana y favorecer la adquisición del lenguaje.

Más de 3.000 bebés onubenses nacidos en el Hospital Infanta Elena se han beneficiado en los últimos años del Programa de Detección Precoz de la Hipoacusia Infantil, que lleva funcionando en el centro desde 2007 con el objetivo de detectar, lo antes posible, los posibles problemas de audición en las primeras semanas de vida e iniciar así la estimulación auditiva temprana aumentando las posibilidades de desarrollo intelectual y psicológico en el niño.

Este programa preventivo, que se aplica de manera sistemática a todos los bebés nacidos en el centro, permite diagnosticar la sordera congénita en los primeros meses de vida, facilitando así una adecuada intervención terapéutica y un seguimiento constante durante los dos primeros años. El objetivo prioritario es ayudar a la maduración de la vía auditiva evitando el deterioro de ésta ante la falta de estímulos acústicos y favoreciendo el buen desarrollo lingüístico, cognitivo, social y emocional del menor.

Con esta intención a todos los recién nacidos se les realiza una sencilla e indolora prueba de audición, que consiste en la emisión de un sonido determinado (otoemisiones acústicas) a través de un auricular colocado en el oído del bebé. En caso de no producirse efecto alguno en el menor, el niño es derivado a la consulta de Otorrinolaringología para la realización de nuevas pruebas (potenciales evocados auditivos) para descartar completamente cualquier problema de audición.

Si finalmente se comprueba la existencia de hipoacusia, se procede a la aplicación del tratamiento más adecuado para la resolución del déficit auditivo, que pasa en un 95% de los casos por la colocación de audífonos en los oídos del niño, la implantación de prótesis cocleares o la terapia de rehabilitación específica.

La importancia de este proyecto de detección precoz, según el responsable del Área de Otorrinolaringología del Hospital Infanta Elena, el doctor Ventura Camino, “radica en la especial dificultad existente para diagnosticar la sordera por la ausencia de síntomas en el niño hasta los dos o tres años, momento en el que comienzan a apreciarse perturbaciones en el desarrollo del habla”. Sólo una detección temprana del problema permite aumentar las posibilidades de rehabilitación y adquisición del “lenguaje interior” o “lenguaje sentido”, que se produce entre los dos y los tres años de vida.

La incidencia de la hipoacusia infantil de carácter moderado se cifra en 3 de cada mil recién nacidos, según la Organización Mundial de Salud, y de 1 por mil en caso de afecciones severas y los principales factores de riesgo están relacionados con la herencia genética, las malformaciones congénitas, presentar bajo peso al nacer y las infecciones perinatales, entre otras.

El Programa de Detección Precoz de Hipoacusias impulsado por la Consejería de Salud en todos los hospitales andaluces se enmarca en la línea de trabajo relacionada con la atención perinatal incluida en el III Plan Andaluz de Salud, así como en el desarrollo de estrategias de prevención de la discapacidad.